Acerca de la confianza en uno mísmo y en los demás:El ego es bueno, siempre que no se subestime a los demás, la subestimación del enemigo te trae consecuencias fatales, también la sobre-estimación de los demás; así, por ejemplo, yo no me fío de los tele-tubbies; por otra parte, ese ego es conocido como autoestima, la cual nos salva de depender de supuestos líderes cuando entendemos nuestro peso en la sociedad. Si una sociedad condena a la autoestima y la confunde con un ego exagerado, mientras glorifica al sacrificio y usa la modestia como excusa para callar se entierra a sí misma, si una sociedad sólo glorifica a los muertos y no a los vivos no le da valor a la vida; una sociedad debe estimular la autoestima de sus individuos, para que éstos no pierdan su tiempo envidiándose entre sí. Más que la falsa modestia es la humildad la que debe guiarnos a reconocer nuestras fallas, pero también nuestros méritos, para así corregir lo que debamos corregir, pulir lo que debamos pulir y determinar qué debemos priorizar. La confianza en nosotros y no sólo en uno, tu o yo, es la que nos permite trabajar en equipo, con lo cual, deberíamos obtener mejores resultados para ambos, pues la exclusión termina destruyendo a la sociedad en su conjunto; el sacrificio sólo se justifica, cuando se hace en pro de la solidaridad. Un mínimo de confianza en nosotros, en los demás, y en las leyes físicas, nos permitirá operar y superarnos, una confianza exagerada nos paralizará pues daremos por sentado que todo está perfecto, y quizás despilfarremos la oportunidad de perfeccionarnos.
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