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Ya sea que querramos terminar rápidamente un proceso malicioso o que querramos terminar uno que consuma recursos (uso de CPU o de memoria RAM) podemos seguir varios métodos para terminar un proceso en Windows; el más rápido implica el uso del menú contextual:
Pulsamos las teclas CTRL + Alt + Supr
(simultáneamente), vamos a la pestaña "procesos" (de no estar ya en
ella), seleccionamos el proceso a terminar y pulsamos el botón "Terminar
proceso" ("End Process"). Para encontrar rápidamente estos
procesos podemos seleccionar ordenarlos alfabéticamente y/o seleccionar
cualquiera y pulsar las iniciales del mismo.
Si no sabes qué proceso cerrar por no saber a qué programa corresponde cada uno puedes ir a la primera pestaña de izquierda a derecha ("Tareas" o "Applications") y luego clicar con el botón secundario del ratón en el programa (tarea o aplicación) y luego clicar en la opción del menú contextual "Terminar Proceso" ("End Process"). Es preferible que uses ProcessLibrary.com.
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